
Paco Rozalén (*)
Bien sabe Dios, que no soy amante del balompié, lo que puede contaminar mi juicio sobre el culebrón estival que tiene a Rubiales en el ojo del huracán.
Rubiales, es un hombre de escasa cultura e incierta educación. Podríamos decir que es un “machirulo” de libro. Su discurso destila reaccionarismo y sus movimientos tácticos no superan el listón del patio de colegio. Nada en él me suscita el más mínimo interés y dado que acaba de regalarnos un discurso en el que nos ha ofrecido cinco asertos, a cual más inapelable, donde nos asegura que no iba a dimitir, debemos entender que no le quedan ni dos telediarios. Vayamos, por tanto, a lo esencial.
Si importante es que la Selección Española de Futbol Femenino, haya ganado el mundial, más importante me parece, la enorme movilización social, identificándolos, tan difíciles de identificar, micromachismos.
Nunca había estado socialmente más claro el concepto básico y esencial de la ley del “solo sí es sí”: el consentimiento.
En estos días de guerra contra un Rubiales, que parece aleccionado para escenificar lo que significa el machismo, ese machismo que sufren todos los días las mujeres, hemos avanzado más que en los casi inexistentes debates sobre el “sí es sí”.
Porque vivimos a golpes, porque la historia se mueve a saltos, la sociedad española no será la misma tras el empoderamiento colectivo, que va a dar al traste, con la más que discutible carrera de Rubiales. A partir de ahora, habrá menos Rubiales. Unos porque lo han entendido y los más, porque cuando las barbas de tu vecino veas afeitar, pon las tuyas a remojar.
Alguna vez tenían que ganar los moros.
(*) Paco Rozalén es miembro de Podemos en modo desafecto e irritado y fundador de Fent Camí-Acció Municipalista y de La Trobada Municipalista de València


