En un artículo anterior manifesté que el presidente argentino Milei me parecía un fascista de manual, por su forma de actuar y de comportarse.
El fascismo, históricamente, se ha presentado como rupturista, antisistema e incluso revolucionario.
El fascismo utilizó en los años veinte y treinta del pasado siglo los avances tecnológicos como quien mejor sabe hacerlo, al tiempo que defendía antiguas ideologías racistas como el antisemitismo.
El partido Nazi, el NSDAP, se llamaba «nacional socialista», robando el nombre «socialista» a la izquierda.
Históricos documentales sobre el nazismo fueron filmados por una mujer, Leni Riefenstahl. Hitler no tuvo ningún problema en que la directora que enaltecía cinematográficamente su movimiento fuera una mujer.
Se podría hablar también de Mussolini, pero como Hitler le salió discípulo avanzado, bastará con quedarse aquí de momento.
La llamada Alt-Right (Derecha Alternativa) de EEUU, de la que el líder destacado es Donald Trump empezó a utilizar las redes sociales de forma “innovadora” haciendo un uso sistemático de la mentira y la difamación, practicando la más absoluta irracionalidad, dirigida hacia sectores de la población que, por sus características, eran presa fácil. Con gran eficacia, todo esto.
Luis Pérez Fernández “Alvise”, también puede ser calificado de fascista de manual. Supera con mucho Abascal, que es un fascista rancio y carpetovetónico. Alvise puede llegar a masas ciudadanas vetadas para Vox y sus líderes.
La trayectoria de Alvise vale la pena conocerla. No es objetivo de este artículo hacer un relato. Aquí hay uno bueno, si tiene curiosidad (es aconsejable ilustrarse al respecto).
Voy a fijar ahora los puntos que me conviene tener claros y si alguien quiere aprovecharlos que lo haga.
El primero ya lo he dicho. Alvise es un fascista de manual. Una buena versión, joven, brillante, listo y sin escrúpulos. Como en su momento Mussolini y Hitler.
Segundo. Alvise ya llega a gente y puede llegar a mucha más (ver estos datos y el mapa). Llega a gente joven, con diferencia más a hombres que a mujeres y gente con pocos recursos económicos. Gente a la que su trayectoria vital ha llevado a encontrarse entre los estratos más desfavorecidos socialmente y que puede ser fácilmente presa de la irracionalidad y las mentiras sistemáticas. También de la recurrencia a tópicos racistas, xenófobos y violentos. Sería un buen plantel para jóvenes de unas nuevas SA (camisas pardas nazis, fuerzas de asalto violento usadas contra la izquierda).
Tercero. Aunque los “soportes” materiales de Alvise están de momento ocultos, casi seguro los tiene (puede estar dentro y fuera del Estado español). Se trata de una persona dedicada al 100% a la propaganda. Ahora mismo tiene una empresa Resistencia Popular S. L. de la que dice: “Yo soy autónomo y tengo la suerte de tener un buen sueldo. A través de mi empresa es cómo se gestiona todo, tengo miles de informantes que de forma altruista me suministran información y después somos un equipo de cinco personas que estamos al día a día. Hagamos de todo, sobre todo asesoría de comunicación”. A este le pagan. Y muy seguramente, puesto que él mismo lo reconoce en parte.
Cuarto. Alvise tiene muchas posibilidades (nada es seguro en la Historia) de convertirse en la cabeza fascista en el Estado español o al menos en uno de los principales. Alvise goza casi seguro de apoyos que, al ver su éxito, ampliarán sus ayudas.
Quinto. El fascismo es un defensor del capitalismo, aunque sea de forma peculiar y queriendo aparentar lo contrario. Ahora mismo el fascismo apunta a un neoliberalismo extremo que desmantela todo estado de bienestar (mire Milei), que impide cualquier lucha contra el cambio climático y la ruptura de los límites planetarios con negacionismo, que se arma contra la inmigración y contra los países de los que se quiere extraer recursos, como los africanos, que puede provocar graves conflictos mundiales de forma mucho peor a la del pasado.
Una estrategia adecuada contra el fascismo, tras echarle un vistazo a la Historia, debería incluir al menos los siguientes pilares: 1) Unidad antifascista, 2) Defender y desarrollar la democracia, 3) Solucionar las necesidades económicas y sociales de las mayorías, 4) Plantear un nuevo modelo de sociedad, tanto económico como cultural y político, 5) Llevar adelante una comunicación y una propaganda eficaces, 6) Desarrollar una movilización de masas, 7) Responder a la violencia política, 8) Desarrollar un Internacionalismo solidario.
Es mucho trabajo por hacer. Pero creo que no queda más remedio que llevarla adelante.


